
Cerca de un tercio de las especies de aves
registradas para nuestro país son migratorias, como las gavias, zambullidores,
albatros, fardelas, pelícanos, sulas, cormoranes, patos, gansos,
milanos, halcón peregrino, grullas, gallaretas, chorlitos, playeros
y zarapitos. Sus áreas de reproducción se encuentran en Norteamérica
-- Alaska, Canadá y Estados Unidos -- y pasan el otoño y el
invierno en México.
Su arribo a nuestro país se inicia a finales de agosto y principios
de septiembre, prolongándose la llegada hasta noviembre. El vuelo
de regreso a sus áreas de anidación lo efectúan de
marzo a mayo.
Otras especies se conocen como migratorias transitorias, ya que sólo
atraviesan México sin detenerse, tanto en su vuelo hacia el sur en
otoño, hacia sus áreas de invernación, como en primavera
hacia el norte, a sus áreas de nidificación.
Por último, existen igualmente aves migratorias nidificantes de
verano, como la reinita azul, el vireo ojirrojo, la golondrina, el papamoscas
rayado, el chilero, el mosquero cejiblanco y el colibrí gargantinegro,
que llegan a reproducirse en nuestro país entre marzo y julio y emigran
posteriormente más hacia el sur.
Aves residentes
Las aves residentes son las que se reproducen y se encuentran en México
durante toda las estaciones del año.
La mayoría de las especies registradas para nuestro país pertenecen
a esta categoría. Las características geográficas de
México, su accidentada orografía, su gran variedad de climas,
su espectacular riqueza florística y su agitada historia geológica
han permitido el establecimiento y diferenciación tanto de aves con
origen en regiones templadas como de aves características de regiones
tropicales. En el mundo, son pocos los sitios como México, en donde
estos dos tipos de aves conviven en un mismo hábitat.

Un reducido número de especies, provenientes de otros países
o continentes, se han establecido en México y deben ser consideradas
como residentes. Tal es el caso de la garza ganadera (Bubulcus ibis),
común en los potreros y áreas agrícolas, el gorrión
doméstico (Passer domesticus) y el estomino (Sturnus
vulgaris), abundante en las áreas urbanas y suburbanas. Otras,
como la paloma común (Columba livia), la perdiz chukar
(Alectoris chukar) y el faisán de collar (Phasianus
colchinus) han sido introducidas por el hombre con fines cinegéticos
u ornamentales, existiendo poblaciones que se reproducen libremente.
Aves endémicas
Las aves endémicas son aquellas que sólo viven en una
determinada zona geográfica. En México viven 78 especies endémicas,
que representan cerca del 8% del total de especies observadas y registradas
para nuestro país.