Poseer plumas es característica
exclusiva de las aves. La pluma es un derivado córneo de la piel
-- como el cabello y las uñas.
Tres tipos básicos de plumas componen el plumaje de las aves: las
plumas laminares que dan el contorno del cuerpo, las plúmulas
que constituyen el plumaje de polluelos y pichones y las filoplumas
que tienen función térmica.
La pluma adulta es una estructura muerta, que debe ser reemplazada. La
muda habitualmente es progresiva pero puede ser masiva, como en los patos.
El número de plumas es variable de una especie a otra: el colibrí
posee aproximadamente 900 plumas mientras que un cisne llega a tener hasta
25,000.
Además de la lubricación proporcionada por numerosas glándulas
oleosas, el ave les brinda un aseo constante con agua o con tierra fina
que después elimina con el pico.