
Una vez iniciado el ciclo reproductor, las
aves seleccionan y delimitan un territorio destinado al cortejo, anidación
y abasto de alimento.
La extensión de dicho territorio es variable de una especie a otra,
para la mayoría de las aves canoras el territorio se extiende a unos
4,000 m. cuadrados mientras que para las marinas, el territorio es sumamente
limitado. El macho es quien habitualmente defiende el territorio en contra
de aves de la misma especie y depredadores, mediante vuelos de inspección
y el canto.